Dirigir personajes: estereotipos en la empresa
Por José Enebral Fernández, desde España
Aunque asumamos el mandato o mantra de mejorar continuamente nuestro perfectible perfil, obvia y quizá afortunadamente nunca dejaremos de ser, por humanos, imperfectos: unas veces para bien, y quizá algunas más para mal. Podremos ser jóvenes con ambición y potencial, o maduros con alguna frustración; podremos ser felices con la agenda llena de reuniones, o serlo trabajando a solas; podremos ser resolutivos-creativos o imprevisibles-desconcertantes; podremos ser hostigadores o víctimas de mobbing; podremos ser fríos o entusiastas. Sí, quizá nos aproximemos a ciertos estereotipos: individualistas, maquiavélicos, whistleblowers, creativos, pleasers, trepas, queen bees, parásitos, back stabbers, downers, narcisistas, obstruccionistas… No todos los estereotipos esconden inteligencias perversas, pero sí pueden demandar especial atención de los jefes y, en general, de los entornos de trabajo. En alguna medida, todos poseemos rasgos tipificados.
Leer el artículo completo en: Dirigir personajes: estereotipos en la empresa
